MADRID. — Miles de personas se han congregado este domingo en el centro de Madrid para protestar enérgicamente contra la operación militar estadounidense que ha resultado en la detención del presidente venezolano, Nicolás Maduro. La concentración, que ha tenido lugar frente a la embajada de Estados Unidos en la calle Serrano, ha servido de contrapunto a las celebraciones que, simultáneamente, se producían en otros puntos de la capital.

Bajo lemas como “Contra la agresión imperialista” y “Yankees go home”, los manifestantes han cortado el tráfico en una de las arterias principales del barrio de Salamanca. Según datos de la Delegación del Gobierno, la asistencia ha rondado el millar de personas, mientras que los organizadores, entre los que se encuentran la Plataforma Bolivariana de Solidaridad con Venezuela y la Plataforma de Madrid contra la OTAN, elevan la cifra a más de 2.000 asistentes.

Los participantes han calificado el arresto de Maduro y su traslado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (Nueva York) como un acto de “piratería internacional” y un “secuestro” por parte de la administración estadounidense. Durante la jornada, se han escuchado consignas acusando al Gobierno de España de complicidad y exigiendo la salida de las bases de la OTAN del territorio nacional.

“No podemos tolerar que se salten las normas internacionales de esta manera”, declaraba uno de los portavoces durante la lectura del manifiesto, rodeado de banderas de Venezuela, del Partido Comunista y enseñas republicanas. La tensión política se ha hecho patente en los discursos, que han alertado sobre el precedente que sienta esta intervención militar directa para la estabilidad de la región latinoamericana.

La protesta se ha desarrollado en medio de un fuerte dispositivo policial, con más de una quincena de furgones de la Policía Nacional custodiando el perímetro diplomático. A pesar de la indignación palpable entre los asistentes, la concentración ha transcurrido sin incidentes graves.

Este acto de repulsa contrasta vivamente con las imágenes vividas horas antes en la Puerta del Sol, donde la diáspora venezolana opositora se reunió para celebrar la caída del líder chavista. Esta dualidad en las calles de Madrid refleja la profunda división internacional que ha provocado la operación lanzada por Washington este 4 de enero de 2026.