MADRID, 14 de enero de 2026. — El Consejo de Informativos de TVE ha hecho público este miércoles un contundente informe en el que certifica que los espacios de actualidad Mañaneros 360, conducido por Javier Ruiz en La 1, y Malas Lenguas, presentado por Jesús Cintora en La 2, incurrieron en una «manipulación flagrante» al informar sobre el falso hallazgo de una bomba lapa supuestamente destinada a atentar contra el presidente del Gobierno.

El documento, al que ha tenido acceso este medio, concluye tras una investigación de oficio que ambos programas propagaron la información sabiendo que era falsa, vinculando erróneamente el artefacto con un operativo de la Unidad Central Operativa (UCO) y con un presunto «agente de Ayuso».

Según reza el texto del dictamen, la cobertura realizada por los equipos de Ruiz y Cintora constituye «uno de los casos más graves de malas prácticas y manipulación informativa» detectados por el órgano de representación de los periodistas de la casa. El Consejo detalla cómo se presentaron gráficos y supuestas «pruebas exclusivas» que validaban la existencia de un plan para atentar contra Pedro Sánchez mediante una bomba lapa, una narrativa que posteriormente se demostró ser un bulo sin base policial.

«Se vulneraron los principios elementales de verificación y contraste exigidos por el Estatuto de la Información», señala el informe, que critica duramente la deriva de la cadena pública hacia formatos de «infoentretenimiento» donde la frontera entre la opinión y los hechos se diluye. El Consejo lamenta que, pese a las advertencias internas de varios redactores sobre la falta de fiabilidad de la fuente, la dirección de ambos programas decidió emitir la noticia abriendo sus respectivas escaletas.

La polémica surge en un momento de especial tensión en RTVE. Mañaneros 360 y Malas Lenguas habían sido ya objeto de escrutinio en el último trimestre de 2025 por su marcado sesgo editorial. Sin embargo, el «caso de la bomba lapa» ha supuesto un punto de inflexión para la plantilla. El Consejo de Informativos advierte de la «involución de la independencia» de la radiotelevisión pública y exige a la presidencia de la corporación que tome medidas disciplinarias inmediatas para restituir la credibilidad de los Servicios Informativos.

Hasta el momento, ni la dirección de RTVE ni las productoras de los espacios señalados han emitido comunicado alguno en respuesta a las acusaciones de sus propios trabajadores.