MADRID / CARACAS.- En un día marcado por la tensión política y la atención internacional sobre el futuro de Venezuela, Edmundo González Urrutia ha alzado la voz este sábado, 10 de enero, para denunciar el incumplimiento de las promesas de excarcelación por parte del régimen. El excandidato presidencial ha asegurado que, a pesar de los anuncios oficiales realizados hace dos días sobre un proceso de liberación masiva, la realidad en los centros penitenciarios es desoladora: no se ha liberado «ni el 1%» del total de los presos de conciencia.
González, quien continúa su labor política desde el exilio en España, utilizó sus redes sociales para desmentir la narrativa de «normalización» que intentan proyectar las autoridades venezolanas en esta fecha simbólica. «Hace 48 horas se anunció la liberación de presos políticos. Hoy la realidad es otra. No se ha alcanzado ni siquiera el 1 % de las excarcelaciones anunciadas», sentenció el líder opositor.
La crítica de González apunta directamente a la gestión de la incertidumbre como una forma de tortura psicológica hacia los familiares de los detenidos. Según su declaración, las familias permanecen a las puertas de prisiones como El Helicoide o Tocorón «sin información clara, sin listas y sin certezas», esperando noticias que no llegan.
Un drama personal y colectivo
El mensaje de Edmundo González no solo resuena por su rol político, sino por su afectación personal. El dirigente hizo una mención especial a la situación de su hija, Mariana González, quien se mantiene en vigilia permanente a la espera de noticias sobre su esposo, Rafael Tudares. Tudares, yerno de González, fue condenado a 30 años de prisión el pasado mes de diciembre en un proceso que la oposición y organismos internacionales han calificado de arbitrario.
«La libertad no se anuncia, se ejecuta», aseveró González, rechazando que los derechos humanos se administren con «dilaciones ni opacidad». Para el líder opositor, cada hora que transcurre sin que se materialicen las liberaciones constituye «una nueva forma de violencia» contra el entorno de los detenidos.
Liberaciones selectivas
La denuncia de González se produce en un contexto de movimientos diplomáticos complejos. Si bien el grueso de los presos políticos venezolanos continúa tras las rejas, en las últimas horas se ha confirmado la llegada a España de cinco ciudadanos españoles que permanecían retenidos por el chavismo, entre ellos José María Basoa y Andrés Martínez Adasme, acusados en su momento de espionaje.
Organizaciones no gubernamentales como Foro Penal han confirmado la liberación de apenas una docena de personas entre el viernes y este sábado, una cifra que contrasta enormemente con las expectativas generadas y con los centenares de civiles y militares que continúan privados de libertad por motivos políticos. Para la oposición, estas liberaciones a cuentagotas buscan enviar un mensaje de distensión a la comunidad internacional sin desmantelar la estructura represiva interna.